"I found God"
- Talan

- 26 ene 2022
- 4 Min. de lectura
Frase coloquial americana para describir aquellos momentos en los que la persona tuvo una experiencia sobrenatural. En mi experiencia, la frase se usaba en casos de personas que vencieron una adicción o a algún hábito autodestructivo. En otros casos, la frase se usa cuando una persona se dedica, de lleno, a vivir su religión. El día de hoy se cumplen 44 vueltas al sol para mí y esta frase cobra un nuevo sentido, ya que...I found God.
Durante muchos años he estado en busca de Dios; pensando que al encontrarlo podría encontrar el sentido de mi vida. Sabía que en la religión no encontraría la respuesta. Mi experiencia con la religión, desde muy pequeño, me dejó con la idea de un Dios "humanizado". Un Dios caracterizado por su deseo de tener nuestra atención constantemente y por un celo a que se cumplieran todos sus mandamientos. Las pocas veces que me acerqué a la Biblia me topé con pasajes que describían un Dios vengativo, castigador y juicioso. Un Dios que condicionaba su amor con base en mi comportamiento. Lo importante de todo esto es que la idea de dicho Dios nunca fue cuestionada sino aceptada en su totalidad. Esto tuvo como consecuencia que desarrollara una relación distanciada y de miedo hacia Dios.
Sin embargo, y tras esta búsqueda constante, he llegado a la conclusión de que es necesario, imperativo y crítico reconceptualizar la idea que tenemos de Dios. Gracias a la revolución en la tecnología y la comunicación, hoy podemos acceder a más información que nos permita tener un mejor entendimiento de lo que en realidad es Dios.
El día de hoy te presento la mía.
Dios está en todo. Dios es materia y energía. El principio de conservación de la materia nos dice que "la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma". Si aceptamos este principio, todo lo que ves a tu alrededor está compuesto por la misma materia con que fue creado el universo. En mi concepción de Dios, el Big Bang que originó el universo no fue más que Dios separándose en materia y energía para dar paso a la experiencia física. Por consiguiente, todo lo que se creó, contiene a Dios. Tu eres Dios, yo soy Dios, todos somos Dios.
Esto permite eliminar el primer mito aprendido sobre Dios: "El está en los cielos y tu aquí en la tierra". Es simplemente imposible estar separado de Dios cuando estás hecho de Él. Es imposible caminar por la vida sintiéndote solo cuando Dios forma parte de tus células, de tu piel, de tu corazón y hasta del aire que respiras. No se requiere ir a buscar a Dios a ningún lado cuando Él está en ti. Siempre. Constantemente.
Pero ¿qué es Dios? Para mí, Dios es amor puro. Pero no me refiero al amor romántico que nos enseña la sociedad. El amor del que hablo es la energía creadora, la chispa que le da vida a tu cuerpo y que permite que se prendan tus sentidos, que lata tu corazón y que puedas tener una experiencia de vida. Es la fuerza que mantiene en balance a la naturaleza y la que garantiza la harmonía de la creación. Este amor del que te hablo se describe en el libro de Conversaciones con Dios y tiene tres características:
Es ILIMITADO: El amor puro es dar y dar amor. Contrario al amor recíproco al que estamos acostumbrados, en donde si das y no te dan, ya no das. No. El amor de Dios es ilimitado en el sentido de que se da sin esperar nada a cambio. Se da por el simple gusto de dar, porque nos permite expresar nuestra naturaleza divina. Dios nos ama ilimitadamente. En mi verdad, a Dios no le importa lo que hagas sino quién eres cuando lo haces. ¿Estás siendo amor en lo que haces?
Es ETERNO: EL amor puro trasciende las barreras del tiempo y la distancia. Se puede amar a kilómetros de distancia y por muchos, muchos años. El amor de Dios es así: inagotable.
Es LIBRE: Probablemente la más difícil de aceptar ya que estamos acostumbrados a un amor limitado por ciertos parámetros. El amor puro acepta a las personas con sus cualidades, defectos, virtudes y carencias. No necesitas ser mejor de lo que ya eres para agradar a Dios. Él te ama así tal cual. Y si cambias, para bien o para mal, su amor sigue siendo el mismo. Y esto gracias a que su amor te da la libertad de experimentar lo que desees, respetando el libre albedrío con el que fuiste dotado. El pasaje Corintios 10:23 no dice "Todo me es lícito, mas no todo conviene; todo me es lícito, mas no todo edifica". Este pasaje nos comunica que Dios respeta el libre albedrío y confía en que elegirás utilizarlo para crear experiencias que te permitan declarar quién y qué quieres ser.
Ahora bien, una vez que uno modifique y reconstruya su verdad sobre Dios comienza el verdadero reto y la única meta en la vida que vale la pena alcanzar: convencer a la mente de que la realidad, tal como la conozco, debe ser cambiada. Hoy comienza el proceso de reprogramar la mente para aceptar esta nueva verdad sobre Dios e integrarla a mi vida cotidiana. Probablemente esta sea la batalla más grande que libre uno en su vida, ya que implica cuestionar absolutamente TODO lo que uno conoce para ver si sigue siendo verdad y si se alinea con esta nueva concepción de vida que uno quiere vivir. Estoy convencido que el resultado de este trabajo será el fin del sufrimiento y el tan deseado descanso que brinda la paz mental.
Deséame suerte...



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