La otra cara de la pandemia
- Talan

- 14 abr 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 6 may 2021
La pandemia vino a cambiar nuestras vidas radicalmente. Pero me gustaría presentarte con otra interpretación de este suceso.

La pandemia era requerida para despertar la consciencia del ser. Fue como una pausa forzada por la misma vida para obligarnos a dejar de mirar al exterior para mirar hacia el interior. Como una oportunidad para hacer introspección y comenzar a preguntarte si lo que considerabas como verdad hasta ahora, lo sigue siendo.
Se dice que el hombre es un ente de tres elementos: cuerpo, mente y espíritu. Al cuerpo le inviertes comiendo bien; durmiendo lo suficiente, tomando agua. A la mente la cultivas leyendo, aprendiendo, y ampliando tus conocimientos…pero ¿Y el espíritu? ¿Cómo inviertes en cultivar o nutrir al espíritu?
Supongo que antes de responder a esas preguntas, deberíamos considerar primero lo que es el espíritu. No te daré una definición de lo que es, porque en realidad, no existe una. Solo podemos pensar en aquello que es verdad para uno. Pero si realizas una búsqueda sobre el término, encontrarás que procede del vocablo latín spiritus cuyo significado era “soplo” o “aliento”. Para mí tiene sentido el término ya que constituye el soplo de la divinidad que le da vida al cuerpo.
Ahora, el empirismo afirmaba que cuando un ser humano nacía, su mente era una hoja en blanco. Conforme la persona iba creciendo y socializando, ésta iba añadiendo verdades a su hoja en blanco sobre el mundo. Si lo piensas bien, la mayoría de lo que se escribió en tu hoja en blanco no fue escrita por ti. Fue puesta ahí por tus padres, familiares, amigos, religión, escuela, etc. Y si le preguntaras a estas personas de dónde vienen esas verdades, probablemente no sabrían contestar ya que alguien más las puso en sus hojas en blanco.
A mi juicio, reflexionar sobre estas “verdades” es una manera de alimentar al espíritu. La oportunidad con la que nos presenta la pandemia es la de reflexionar sobre como esas verdades han ido moldeando tu percepción de la vida y tu espíritu. Cada uno debe hacer su propio trabajo interno de analizar lo acontecido en su vida (hasta este momento) para reevaluar verdades y determinar si siguen siendo vigentes. Más importante aún, se trata de identificar y detectar aquellas verdades que, aunque antes parecían verdad, bajo el contexto actual de tu vida ya son obsoletas o hasta limitantes.
Lejos de decirte que te cuides, uses cubrebocas y respetes la sana distancia, espero, de corazón, aproveches esta oportunidad para alimentar tu espíritu limpiando tu mente.


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