Te cuento una historia...

TALAN es el concepto al que la sociedad debe aspirar. Una humanidad decente, respetable y honesta. Una sociedad en donde el gobierno busca la eficiencia y el bien común sobre el enriquecimiento de unos. Una sociedad en donde las organizaciones se preocupan por ofrecer condiciones adecuadas para que sus empleados se desarrollen y aporten al éxito de la compañía. Una sociedad en donde los seres humanos buscan, en su actuar, no solo su avance personal sino el bien de todos. TALAN es el producto de esta historia. Toda la experiencia y los conocimientos alcanzados al servicio de construir un modelo social equitativo y justo. Una sociedad TALAN.
El ser humano es una individualización de la mente universal. Ocupa un cuerpo físico y éste se mueve gracias a la chispa y la energía del espíritu. Esta historia se enfoca en una de millones de individualizaciones que habitan este planeta. El nombre telenovelesco que se le dio es Francisco Alejandro Vargas Castañeda. Nació en la Ciudad de México un 26 de enero de 1978. Su tiempo en la Ciudad fue poco, pues a los dos años se mudó a Puebla en donde vivió una niñez alegre y cálida. A los 17 años, su vida lo llevó a emigrar a los Estados Unidos; específicamente, a Sacramento, CA.
Ahí, culminó sus estudios de preparatoria trabajando simultáneamente un choque cultural. Pero la vida implica cambios, y consciente de ello, supo aprovechar la oportunidad y completar sus estudios universitarios. Obtuvo el grado de Bachelor's of Arts en Economía y una especialidad en Matemáticas Aplicadas. Un par de semestres antes de su graduación obtuvo su primer empleo de tiempo completo en un programa educativo, del gobierno municipal de Sacramento, para escuelas de escasos recursos. Ascendió en la jerarquía municipal tres peldaños pasando por cargos como Director del Campus, Coordinador de Programa hasta llegar a Director Regional.
Fue en esta experiencia que Alejandro fue introducido al mundo de la educación y del desarrollo humano. En la parte educativa recibió capacitación en desarrollo de planes de estudio, organización e implementación de actividades, manejo de grupos, disciplina del comportamiento, entre otras. Pudo experimentar y entender, de primera mano, el sistema educativo americano y sus componentes. En aquel entonces, aparecían corrientes de pensamiento sobre las mejores prácticas en la formación de personas. Una de dichas corrientes es "Youth Development" en donde se promueven cinco pilares esenciales en la formación de la juventud: Seguridad (física y emocional), construcción de relaciones, participación del estudiante, participación de la comunidad y desarrollo de habilidades. Esta filosofía cambió por completo su percepción sobre la educación, entendiendo que, para educar, primero se deben sentar las bases para involucrar al mismo individuo en el proceso.
En sus 12 años de carrera profesional con la Ciudad de Sacramento, Alejandro incursionó en el campo de la docencia y la capacitación. Primero, desarrollando temarios y capacitaciones para mejorar las relaciones entre los participantes al programa y sus líderes de grupo. A través de vincular a los maestros de la escuela con el staff del programa, pudo desarrollar un modelo de programa optimizado. El resultado fue que se duplicó el número de participantes del programa en un año. Fue este logro el que lo llevo al cargo de Coordinador en el cual fue responsable por la contratación, colocación, capacitación y seguimiento de líderes de grupo. Sus habilidades de capacitación mejoraron con el paso del tiempo al grado en que fue invitado a participar como ponente en un programa de capacitación para todo el personal del municipio sobre los principios de la diversidad cultural. En este periodo también completó dos programas de capacitación: uno el liderazgo, y otro en supervisión y gerencia.
Sin embargo, durante todo este tiempo, Alejandro cuestionaba si la vida realmente se trataba de seguir lo recomendado por "la sociedad". Ese ente que no existe físicamente pero que rige de manera significativa nuestras vidas. Curiosamente, un libro lo cambió todo. Una amiga le prestó el libro "El Alquimista" en donde se presenta el concepto de la "Leyenda Personal". La Leyenda Personal es el diseño divino que está impreso en el espíritu de cada persona. Es el camino que te lleva al conocimiento que vienes a adquirir sobre ti mismo en esta vida. El camino a la leyenda personal se abre en ciertos momentos de la vida, y depende de nosotros si permitimos su manifestación o no. Para la mayoría, conforme crecemos una misteriosa fuerza nos convence de que es imposible cumplirla. Tras un periodo de depresión por sentirse persuadido por dicha fuerza, Alejandro decidió dejarlo todo para ir en busca de su propia leyenda.
Así que 17 años después de haber llegado a Estados Unidos, Alejandro renunció a su trabajo; vendió sus posesiones; se despidió de sus familiares y amigos y regresó a México.
El Alquimista postula que una vez que la persona va en busca de su leyenda personal el universo entero conspira para concederla. En el camino, el alma del planeta le regalará señales (omens) para indicarle el camino más propicio, aunque es importante que la persona se entrene para percibirlas y escucharlas. Fue así como los omens llevaron a Alejandro a iniciar su carrera como maestro en el Instituto Cumbres y Alpes de Querétaro. Inmediatamente, Alejandro se enamoró de la docencia. Continuó su camino pasando por escuelas como la UVM, la Prepa UCO, y la Universidad Anáhuac. Fue en estos cargos en donde pudo desarrollar una filosofía sobre la educación en donde el estudiante está al centro de toda planeación. Aunque sus años en la docencia fueron inolvidables, la vida dio un giro y le presentó la oportunidad de experimentar el trabajo en el sector público municipal.
En su primer acercamiento al servicio público en México, Alejandro fue encomendado con la tarea de evaluar los objetivos, indicadores y resultados de todas las secretarías del municipio. Fue aquí en donde profundizó sobre el concepto del "presupuesto basado en resultados" una corriente de pensamiento sobre la administración donde se gestiona a través de la obtención, o no, de metas previamente establecidas. El recurso es asignado con base en los programas y los insumos necesarios para alcanzar el objetivo. Una vez concluidos los programas, se evalúa la gestión y se ajusta el presupuesto con base en los resultados obtenidos. Durante este tiempo, se familiarizó con la gestión pública municipal y sus deficiencias. Tras un año y medio de ejercer el cargo, Alejandro concluyó que el servicio público, en su estado actual, no es compatible con su idea de lo que un gobierno debe ser.
Reflexionando sobre su destino, Alejandro se dio cuenta de que había dedicado mucho tiempo y esfuerzo a cultivar su mente y su cuerpo, pero que todavía faltaba cultivar el espíritu. Fue así como decidió emprender un sabático para invertir tiempo en estudiar sobre el espíritu y la divinidad. Libros, experiencias y personas fueron puestas en su camino para llevarlo por el camino del reconocimiento del ser. Poco a poco la verdad máxima sobre el universo le fue revelada. Esa verdad que postula que todo lo que existe forma parte de la divinidad, y, por ende, contiene parte de su esencia creadora. Sin embargo, esa verdad es opacada por la manera en que la sociedad humana ha evolucionado. Nuestras instituciones gubernamentales, educativas y económicas han olvidado que el objetivo principal era el bien común de todo el planeta. A cambio, hemos fomentado ideologías en donde el individualismo se privilegia sobre el bien común. Y aunque este hecho sea absurdo, estamos demasiado inmersos para darnos cuenta.
Así nació TALAN.