El Despertar de la Conciencia
- Talan

- 20 jul 2021
- 3 Min. de lectura
El pasado viernes 9 de julio, tuve la oportunidad de compartir, con un grupo reducido de personas, una plática sobre lo que considero el despertar de la conciencia. Pero ¿Qué significa ese término?
Si yo te preguntara ¿Quién eres?, lo más probable es que me respondas con tu nombre, apellido, tu cuerpo físico, edad, género, u otros calificativos con los que te has identificado a lo largo de los años. Sin embargo, todos esos conceptos no son más que construcciones sociales que te permiten experimentar el mundo físico. Para poder responder a la pregunta, es necesario profundizar un poco más.
Si vas más allá de tu cuerpo, y tu identidad, encontrarías quién eres realmente. Desde mi experiencia, lo que realmente eres es esa chispa que le da vida al cuerpo, aquello que enciende la maquinaria de tu cuerpo y permite que tus sentidos perciban todo lo que sucede a tu alrededor. Se dice que el ser humano es un ente de tres elementos: cuerpo, mente y espíritu. Me aventuro a decir que aquello que realmente eres es el espíritu que alberga en tu cuerpo y que utiliza tu mente para tener una experiencia física.
La siguiente pregunta obvia es ¿Y de donde proviene ese espíritu? Imagina un océano, y este océano en lugar de estar formado por agua, está formado por conciencia. Podríamos definir conciencia como "ese estado que nos permite darnos cuenta de nuestra propia existencia, de la del resto del mundo y de las cosas que pasan". Ahora imagina que dentro de ese océano se forman pequeños remolinos individualizados de conciencia. Conforme dicho remolino se concentra más, va obteniendo conciencia de sí mismo como una parte del océano. Cuando este remolino alcanza un estado de conciencia propio, éste elige un cuerpo con el cual tendrá su experiencia de vida material.
Una vez en un cuerpo humano, ese remolino comienza el recorrido de vida humana en el que podrá experimentar un mundo material caracterizado por la dualidad de opuestos. Los empiristas opinaban que, al ocupar un cuerpo humano, el espíritu llegaba con una mente limpia, una "hoja en blanco". Y conforme la persona comenzaba su vida, dicha hoja se iba llenando de información acerca de sí mismo y de su entorno. A esa hoja se agregaba una identidad (tu nombre), valores y creencias específicas, y una cantidad infinita de información que iba construyendo una percepción sobre la realidad.
Si pudieras hacer un inventario de toda la información que existe en tu hoja en blanco, tal vez te des cuenta de que la mayoría de esa información no fue puesta ahí por ti. De hecho, me atrevo a decir que la mayoría de la información en tu hoja en blanco provino de una fuente externa. Valdría la pena hacer el ejercicio de revisar "tus" verdades y principios más importantes e indagar su procedencia. Es probable que mucha de esa información sea errónea, te esté limitando de alguna manera, o simplemente ya sea obsoleta.
El despertar de la conciencia es, entonces, el reconocimiento de tres verdades:
No estás separado de la conciencia universal (divinidad/océano de conciencia)
Tu identidad, tal como la conoces, es una construcción de "verdades" que fueron escritas en tu hoja en blanco.
Es de suma importancia comenzar a cuestionar las "verdades" en tu mente para confirmar su validez, procedencia y si están o no limitando tu experiencia de vida.
Este texto es tan solo un pequeño resumen de la plática. Si deseas indagar más sobre el tema, puedes acceder al video de la plática aquí.



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